Por Hna. Arely de Guardado
Como explicamos en la entrada anterior, el tema de las finanzas es muy importante y podemos encontrar en la Palabra principios que podemos aplicar en nuestra vida para una rehabilitación financiera:
- Reconozca
que Dios es el dador de todo lo que usted tiene o pueda ganar.
Aunque
Dios nos concede el privilegio de administrar los recursos que nos da, no somos
dueños de nada. Aceptar la soberanía de Dios sobre nuestras vidas y nuestras
posesiones es un principio saludable. La biblia dice: "De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo y los que en el habitan". Salmo 24:1
"Mia es la plata, y mío es el oro, dice jehová de los ejércitos". Hageo 2:8
Nunca
debemos de olvidar que Dios es el verdadero dueño de todas las cosas. Podemos
poseer muchas cosas, pero el dueño es Dios.
- Todas
las cosas provienen de Dios.
No
solo Dios es dueño de todas las cosas, sino que todo
lo que recibimos proviene de Él.
"David dijo: Las riquezas y la gloria provienen de ti.
Podemos ganar mucho dinero, pero es Dios quien nos da fuerzas para trabajar.(1 de crónicas 29:12)
- Nosotros
y todo lo que tenemos pertenece a Dios.
"Él nos hizo, y no nosotros mismos; pueblo suyo somos y ovejas de su
prado". Salmo 100:3
"Pues todo es tuyo, y de lo recibido de tus manos te damos".1
Crónicas 29;14
Cuando
reconocemos que todo lo que tenemos pertenece a Dios y le entregamos a Él con agradecimiento, toda preocupación de nuestra vida Él la quita.
"Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme
ahora en esto, dice jehová de los ejércitos, si no abriré Las ventanas de los
cielos, y derramare sobre nosotros bendición hasta que sobreabunde". Malaquías 3:10
El
diezmar nos enseña a ser buenos administradores de lo que Dios nos ha dado y a vivir sin egoísmo.
Dios
nos da algunos mandamientos con respecto al dinero y como mujeres sabias
debemos aprender a administrarlo.
"El que toma prestado es siervo del que presta. Cuando nos endeudamos
perdemos poco de nuestra libertad. Dios llama a las personas a servirle, pero
no pueden hacerlo por causa de sus deudas". Proverbios 22:7
- No
te esfuerces por ser rico.
"Porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando
algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores". 1 Timoteo 6:10
"Se apresura a ser rico el avaro, y no sabe que le ha de venir pobreza.(proverbios 28:22)
No
tienes que ser rico para amar el dinero. Muchas veces los que tienen menos
dinero lo aman más.
- No
hagas del dinero lo más importante.
"Mas buscad el reino de Dios y su justicia. Y todas estas cosas os serán
añadidas". Mateo 6:33
Hay que poner
primeramente a Dios y sus intereses en nuestras vidas y Él derramará abundancia
en cada hogar.
"La mano negligente empobrece, pero la mano de los diligentes enriquece". Proverbios 10:4
Dios no bendice a vagos. Se debe trabajar honrada y diligentemente aunque
trabajes para otros, trabaja con esfuerzo, pero no en exceso.
- Hacer
un presupuesto familiar.
"Porque ¿Quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta
primero y calcula los gatos a ver si tiene lo necesario para acabarla? "Lucas 14:28
Tal
como dice este pasaje, debemos planificar cuidadosamente antes de gastar
nuestro dinero. Muchas personas se endeudan porque no llevan un control de sus
gastos.
Nuestro
padre celestial nos ha aconsejado que administremos nuestro dinero, y como
mujeres sabias debemos recordar que Dios es nuestro refugio y se preocupa por
quienes le temen. No debemos afanarnos por problemas de dinero, sino hacer
nuestra parte, no gastar de más, y ahorrar e invertir, y el resto esta en manos
de Dios. Si estamos buscando el reino de Dios, primeramente, podemos estar
seguros que Él proveerá para nuestras necesidades.
Seguir
estos principios nos permitirá gozar de salud financiera y paz mental. Nuestro
hogar probablemente estará más libre de tensiones relacionadas con el dinero y
tendremos mejores relaciones de familia.
Y
lo que es mas importante, aprendamos a confiar más en Dios, comprenderemos
mejor su propósito y desarrollaremos una relación más cercana con Él.